Como Madre
Me he contemplado y me percibo
Mirando en los confines de mi mente
Mis hijos, mi familia y toda esa gente
De afectividad, valor de gran motivo.
Me he contemplado y me percibo
Mirando en los confines de mi mente
Mis hijos, mi familia y toda esa gente
De afectividad, valor de gran motivo.
La esencia del talento es la bravura
De hallar el norte, trazar el mapa segura
Y lanzar el espíritu como alma que riega
En las líneas crípticas de mi palma
No hay enigmas, solo amores
Pavimentando con huellas mi alma
Marcando los surcos con valores
Forjadora de un ambiente motivado,
Entusiasta, feliz, espiritual, su legado,
De Dios el darse, porque así lo ha querido
Agradecer, comprender y perdonar, tantas
Veces, como abre el camino y así agiganta
Su alma en audacia, fervor y bendición.
Elegiste la virtud Mariana de promesa,
Conducta de idoneidad y de talento,
Llevas en el alma el firme sentimiento
De servir a los demás en propia mesa
Los hijos como promesa en firme entraña
Que clamamos con valor en su vertiente
Somos ecos de emoción en alma y mente
Ante el perenne designio que acompaña
Eres arquitectura, arte, eres linaje
Toda belleza entrando por la vista
Sinfonías, poemas, reconquista
De sueños que proclaman hospedaje
La miel de los manjares, la dulzura
La dúctil suavidad de los tejidos
Todo cuerpo sano y sin alaridos
Bebe agua pura con total frescura
Es el volver del hombre esclavizado
En su recinto de cisterna seca
Escanciando con pavor su mente hueca
A la orilla del vértigo que ha creado