Una salida corta al patio, a la plaza o a la vereda puede convertirse en una aventura para mirar con atención. Esta búsqueda invita a niñas y niños a descubrir detalles de la naturaleza sin arrancar plantas ni molestar animales.
La misión del pequeño explorador
Busquen, observen y marquen mentalmente cada hallazgo. No hace falta llevarse nada: la aventura consiste en encontrar con los ojos y escuchar con calma.
- Una hoja de una forma curiosa, todavía en su rama o en el suelo.
- Dos tonos distintos de verde.
- El sonido de un pájaro o de un insecto.
- Una flor que tenga un aroma suave, sin cortarla.
- Una nube que parezca un animal u objeto.
- Un lugar donde una mariposa o una abeja pueda encontrar alimento.
Al volver a casa
Dibujen el descubrimiento favorito y cuenten qué les llamó la atención. Si participaron varios, cada persona puede elegir un hallazgo distinto y explicar cómo lo cuidaría.
Para personas adultas: acompañen a los chicos, elijan un lugar seguro y respeten las indicaciones del espacio. Observar a distancia ayuda a proteger nidos, plantas y pequeños animales.