Cuando el sol abre la ventana
y despierta el jardín,
una gotita en la hoja
brilla como un rubí.
La abeja busca una flor,
el gorrión canta al pasar,
y una mariposa curiosa
se detiene a descansar.
Crece despacio una planta,
con paciencia y con amor;
cada día trae una sorpresa
para quien mira alrededor.
Si cuidamos lo pequeño,
si sabemos compartir,
nuestro mundo se hace grande
y dan ganas de sonreír.
Para conversar en familia
Después de leerlo, pueden elegir una estrofa para memorizar, dibujar la escena que más les gustó o inventar juntos un nuevo verso sobre otra visita al jardín.