¡Que goce triste este de hacer todas las cosas como ella las hacía!
Se me torna celeste la mano, me contagio de otra poesía
Y las rosas de olor, que pongo como ella las ponía, exaltan su color;
Ya llego la primavera
Se acabaron los que aserré
Y las chicas se liberan del aprisionamiento del corset
Y puedes observar que hay fallas en la ley de gravedad