Tú, nuestra alma de pan y trigo cierto
Sonámbulo amor, en toda Tu grandeza
Tú, el rey de nuestra alegría y tristeza
Como intérpretes de celestial concierto
Pensando en Ti como mi fuerza y brío
Reflexionando en lo que has perdonado
A los ingratos, a quienes te han borrado
Solo rogándote en el dolor y el desvarío