Poesía Infantil: El Alma del Niño
Tan bellos sus arpegios en canciones
Que los niños abren sus sentidos
Con la dulce caricia de sus sones
Tan bellos sus arpegios en canciones
Que los niños abren sus sentidos
Con la dulce caricia de sus sones
Este soneto de amor, de mar y arena
Tiene alas de gaviotas extendidas
En un plácido azul enternecidas
El niño en el mar su fuerza empeña
Tu corazón es motor con que suspira
En cada impulso que le imprime el viento
Es en la tarde azul la amable lira
Que toca leyéndote algún cuento
¡Qué alegría saber que nada es serio
Cuando tomamos todo con humor
Qué bueno saber que no es misterio
Reírse de sí mismo y con valor!
Desde una orilla de mi sangre vienes
A renovar el curso de mis días
Calor para la escarcha de mis sienes
Y hálito para mis mustias alegrías
Amarillo y rojo vivo sus colores
Bello recuerdo de niñez, de entraña
Cuando tímida sonaba la campana
Trayendo el nuevo día sus albores
Es tan bello… que el me baña
Esta tierra feraz del alma mía
Fiel reflejo de mujer bravía
Que ama los hijos de su entraña
Educarme es delicado
La ternura es mi canción
El respeto mi lección
El ejemplo mi legado
Al empezar en los niños este idioma
Del amor en la dulzura así le toma
Hasta llevarles al umbral del cielo.
Amor que brota del ser y de las cosas
Del alma, del corazón y de la mente
Quizá por un contacto de repente
O al recordar las cosas más hermosas