Y ahora que ya soy «grande»
a veces quiero correr
a refugiarme en tus brazos.
Que me acunes y me digas:
(Si una pena en mi alma guardo)
¡No temas sos mi pequeña,
nadie podrá hacerte daño!
Hay una Mujer.. que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que siendo joven, tiene la reflexión de una anciana y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud