Es la madre, la santa, la bendita,
la que al pie de la cuna nos musita
una dulce oración;
la que todo lo aporta por su niño,
la que nos llena de inmortal cariño
y nos da el corazón.
Pintor nacido en mi tierra con el pincel extranjero pintor que sigues el rumbo de tantos pintores viejos
Aunque la virgen sea blanca píntame angelitos negros