Romance de la luna

Romance de la luna el niño la esta mirando

Romance de la luna, poema, Federico García Lorca

Romance de la luna el niño la esta mirando

La luna vino a la fragua


con su polizón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.


-Huye luna, luna, luna.


Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
-Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.


-Huye luna, luna, luna.


Que ya siento los caballos.
-Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño
tiene los ojos cerrados.


Por el olivar venían,


bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
Cómo canta la zumaya,
(Ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.

Nació en el municipio de Fuente Vaqueros, Granada (España).

En el seno de una familia de posición económica desahogada, el 5 de junio de 1898.

Fue bautizado con el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca.

Su padre fue Federico García Rodríguez (1859–1945), un hacendado.

Su madre, Vicenta Lorca Romero (1870–1959) fue la segunda esposa de su padre.

Maestra de escuela que fomentó el gusto literario de su hijo.


En 1909, cuando tenía once años, la familia se mudó a la ciudad de Almería.

En su adolescencia, se interesó más por la música que por la literatura.

De hecho estudió piano con Antonio Segura Mesa.

Entre sus amigos de la universidad lo conocían más como músico que por escritor novel.


Juventud y primeras obras:


En 1914 se matriculó en la Universidad de Granada.

Para estudiar las carreras de Filosofía y Letras y de Derecho.

Durante esta época, el joven Lorca se reunía con otros jóvenes intelectuales.

En la tertulia «El Rinconcillo»del café Alameda.
En la Universidad recibió clases de Domínguez Berruela, profesor de Teoría de la Literatura y de las Artes. El cual llevó a Lorca y a sus compañeros de viaje por Baeza, Úbeda, Córdoba.

Ronda, León, Burgos y Galicia.

Estos viajes por distintas partes de España fueron los que despertaron su vocación como escritor.

De hecho, fruto de esto surgió su primer libro en prosa «Impresiones y paisajes», publicado en 1918.

Una pequeña antología de sus mejores páginas en prosa sobre temas políticos y sobre sus intereses estéticos.


Vida en la residencia de estudiantes


En la primavera de 1919, varios de sus amigos de «El Rinconcillo» se trasladaron a Madrid, y Lorca.

Gracias a la ayuda de Fernando de los Ríos, quien le ayudó a convencer a sus padres.

A seguir sus estudios en la Residencia de Estudiantes, no tardó en unirse a ellos.

Así pasó el poeta a formar parte de esta institución.


La Residencia de Estudiantes era en aquella época un hervidero intelectual.

Que acogió a figuras de la talla de Albert Einstein, John Maynard Keynes o Madame Curie.

Lo que influiría enormemente en la formación intelectual de Lorca.

De esta forma, entre los años 1919 y 1926, se relacionó con muchos de los escritores e intelectuales más importantes de España.

Como Luis Buñuel, Rafael Alberti o Salvador Dalí.


Entre 1919 y 1921, Lorca publicó Libro de poemas.

Compuso sus primeras Suites, estrenó El maleficio de la mariposa (un absoluto fracaso).

Y desarrolló otras piezas teatrales.

También durante esta etapa, gracias otra vez a la ayuda de Fernando de los Ríos.

Tuvo ocasión de conocer a Juan Ramón Jiménez.

Que influiría en su visión de la poesía y con el que llegaría a tener mucha amistad.


En mayo de 1921, Lorca volvió a Granada.

Teniendo así la oportunidad de conocer al maestro Manuel de Falla.

Que se había instalado en la ciudad en septiembre del año anterior.

Su amistad les llevó a emprender varios proyectos en torno a la música.

El cante jondo, los títeres, y otras actividades artísticas paralelas.

Ese mismo año, Lorca escribió el Poema del cante jondo.

Obra que no se publicaría hasta diez años después.

Esos años en Granada giraron alrededor de dos focos culturales:

Falla y la tertulia de «El Rinconcillo».
El 6 de enero de 1923, festividad de los Reyes Magos.

Falla participó en una fiesta privada montada por Federico.

Adolfo Salazar y Hermenegildo Lanz.

Dedicada a dos niñas de la familia Isabel García Lorca y Laura.

La hija de Fernando de los Ríos.

Se representó una adaptación lorquiana para títeres de cachiporra del cuento andaluz

«La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón».

Un entremés atribuido a Cervantes y el Misterio de los Reyes Magos.

Un auto sacramental del siglo XIII, para el que Falla había colaborado en la composición de la música incidental.

Aquel mismo año, Lorca y Falla trabajaron en una opereta lírica, «Lola, la comedianta», obra que nunca terminaron.

Silvita

Diseñadora, Casada, dedico mi sitio a preservar el Arte y la Cultura Infantil, A la memoria de mi sobrina Laura Ambrosio Battistel. Material uso escolar y docente

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