Solo los iluminados por su sencillez aceptan las cosas como son reconociendo la gloria del Señor, bendiciendo todo lo bueno que han recibido y agradeciendo las oportunidades, convirtiendo el alma en un habitáculo aún más sagrado donde El Niñito
Cuéntame un cuento sabio
De esos de semilla y cosecha
Donde miremos el paisaje
Sin que tu sepas a ausencia
Que Navidad es la fecha
Para contemplar tu linaje
Ahora, es la ocasión, en el instante,
No en un año, ni un mes, hoy es la vida;
Acepta, invita, ofrece, y si hay herida,
Que no apague tu ritmo trepidante.
Había una vez un amplio país blanco de papel. El Rey de este país era el Compás. ¿Por qué no?
El Compás. Aquí viene caminando con sus dos patitas flacas: una pincha y la otra no.